Deep In The Act

Novela: 入戏


Autor: Tong Zi


Capítulos: 62 + extras


Sinopsis:


"Guardaré tu secreto en esta sala de consulta".

"Estaré a tu lado todo el tiempo, siempre que me necesites…"

———

Para salvar a Gao Zhun de las cadenas de su enfermedad invisible, Fang Chi superó obstáculo tras obstáculo, acercándose cada vez más a su corazón. Pero…

¿Todo lo que había hecho hasta ahora no era más que una técnica? ¿Qué hay de...?

¿Qué hay de los sentimientos?

———–

¿Podrá comprenderse alguna vez de verdad el curso de los sentimientos humanos?

En un intento por diversificar su carrera, Zhang Zhun acepta coprotagonizar una película con el galardonado actor Zhen Xin.

Su primera tarea, por orden del director:

15 días de convivencia en una habitación compartida. 15 días viendo películas para adultos; como preparación para el rodaje de su primera escena de cama juntos.

Sin embargo, las cosas empezaron a torcerse cuando se metieron en la cama para grabar.

Nadie en el set estaría a salvo de la pasión que transmitían en su actuación.

Nadie estaría exento del ardor de su deseo.

Incluso el director no pudo evitar enfurecerse: "¿Les he pedido alguna vez que lleguen tan lejos?".

Pero… ¿no era su responsabilidad profundizar en el acto?

———–

Eres mi rayo de sol secreto.

Zhen Xin arriesga todo lo que posee mientras Zhang Zhun avanza por un camino sin retorno.

¿Cómo deberían definir el vínculo que los une?

Tal vez no debería llamarse amor, pues para ellos la palabra amor era demasiado pesada y aterradora.

Y sin embargo…

¡Jamás habría otra película como esta! ¡Su actuación y las emociones que transmitieron jamás serían superadas! ¡Esta era una obra maestra que les pertenecía solo a ellos dos!

Cuando sus miradas se cruzaron; frente a la cámara, según el guión, Zhang Zhun sintió que se le entumecían las puntas de los dedos.

¿Quién era él?

¿Se había convertido en Gao Zhun? ¿O seguía siendo Zhang Zhun?

¿Quién era este que estaba frente a él?

¿Era Fang Chi? ¿O Zhen Xin?

———–

Cuando terminara el rodaje, los personajes se irían, la pasión de los actores se desvanecería y, con el tiempo, se olvidarían el uno del otro al retomar sus respectivos caminos.

Al final, ¿cómo deberían darle sentido a todo esto?

¿De verdad habían estado perdidamente enamorados, de forma desesperada y delirante?

¿O simplemente se dejaron llevar demasiado por el acto?






Capítulo 1


Hotel Ocean Star, piso 37, habitación 3726, Zhang Zhun sujetó con fuerza el guión provisional, hundiéndose en el enorme sofá de tela negra. Esta era una suite; con un vestíbulo semicircular conectado por un dormitorio mediante una mampara. En la esquina este del dormitorio había un pequeño estudio. Durante la preproducción, el equipo solía instalarse en este tipo de lugar. El director y el ayudante de dirección se quedaban diez días y medio. Se dedicaban a seleccionar actores, discutir guiones, organizar horarios y, a veces, a jugar a las cartas para relajarse.

Zhang Zhun vino a la audición, o para ser más precisos, vino a medirse con su coprotagonista en las escenas que compartían. El proceso de casting había terminado hace un mes, y el director estaba muy satisfecho con su actuación. Ayer, el ayudante de dirección lo llamó, él pensó que era la llamada para iniciar el rodaje. Sin embargo la persona al otro lado del teléfono le dijo: "Señor Zhang, ¿tiene tiempo mañana? Por favor, venga a Shanghái. Necesitamos hacer una audición para las escenas".

La familia de Zhang Zhun era de Guangzhou, simplemente porque su novia también era de ese lugar. Lo pensó un momento y supo que la situación había cambiado: "De acuerdo, tengo tiempo, ¿para qué escena quieren que haga la audición? Me prepararé".

"Haremos la audición para las escenas con el otro actor". Dijo el ayudante de dirección, de apellido Zhou, de unos cuarenta años, con mucho tacto: "Sabe, nuestra película es un poco especial…"

Y en efecto, era especial; una película con temática homosexual.

Cuando recibió el guión por primera vez, Zhang Zhun estaba cocinando fideos para su novia con palillos de bambú. El guión era un esbozo y lo terminó de leer en diez minutos. Sacudió la frente con resignación y le preguntó a su agente, Xiao Deng: "¿Se puede hacer este tipo de película… ahora?".

"No lo sé". Dijo Xiao Deng con un delantal, cogiendo los palillos de bambú de la olla y asomando la cabeza por la cocina: "He oído que la inversión ya está asegurada. De todas formas, Ge, ¿no querías hacer una película artística? Bien".

Él realmente quería hacer una película artística.

(Una película artística es una producción cinematográfica creada principalmente como una obra de expresión estética y conceptual, priorizando la visión del director y la experimentación por encima del éxito comercial o el entretenimiento masivo)

Zhang Zhun empezó como estrella de acción y llevaba más de una década trabajando en la industria del entretenimiento. Había hecho acrobacias, coreografías de artes marciales e incluso interpretó papeles protagonistas en producciones de bajo presupuesto, pero nunca había llegado a despegar del todo. Ahora que estaba a punto de cumplir cuarenta, era hora de que se planteara hacer una película seria: un proyecto profundo y bien interpretado que realmente hiciera honor a su nombre.

"El tema es demasiado arriesgado". Dijo Xie Danyi, recostándose en sus brazos mientras sostenía una taza de leche. "No voy a hablar de si pasará la censura una vez que termine el rodaje, incluso si la pasa y se estrena en cines, este tipo de cosas harán que pierda fans si no funciona".

Ella tenía una belleza delicada, era pequeña, exquisita y vivaz. Al principio también fue actriz, pero al hacerse mayor se dedicó a trabajar detrás de las cámaras. Ella y Zhang Zhun se conocían desde hace tres años y su relación se consideraba estable. Planeaban casarse dentro de uno a dos años.

La voz burlona de Xiao Deng provino de la cocina: "Jie, ¿tienes miedo de que mi Ge se escape con ese hombre después de filmar esta película?".

Xie Danyi miró atentamente a Zhang Zhun: "Oye, ¿tienes este tipo de habilidad?". Dijo y luego volvió la cabeza hacia Xiao Deng: "No tengo miedo de otros hombres, pero ustedes dos son tan cercanos. Dime, ¿ya le has hecho algo a mi hombre?".

Dejó el vaso de leche y después fue a la cocina a reírse con Xiao Deng, Zhang Zhun acarició el guión, no entendía la homosexualidad, solo sabía que le gustaba la historia y que estaba interesado en los dos personajes. Así que ahora mismo se encontraba sentado en la suite de hotel, todavía acariciando el esquema de la trama, expectante y con un poco de vergüenza, esperando su destino.

El sonido de una tarjeta de acceso a la habitación resonó en sus oídos. Giró la cabeza y se puso de pie. El director entró, vestido con una camiseta blanca, vaqueros y una gorra de béisbol desgastada. Asintió a Zhang Zhun: "Disculpa la espera".

Detrás de él, dos o tres personas charlaban animadamente fuera de la puerta. Zhang Zhun supuso que uno era el ayudante de dirección Zhou, otro el asistente de producción y el tercero probablemente su coprotagonista.

"Xiao Zhang, no pareces tener treinta y siete o treinta y ocho años". Dijo el director, mirándolo como si fuera un cuadro. "Cara pequeña con encanto juvenil".

Zhang Zhun se sintió un poco avergonzado: "Director Chen, también quiero parecer más maduro. Este tipo de cara no me conseguirá ningún papel importante".

El director encendió un cigarro y dijo con firmeza: "Eres muy adecuado para este papel".

Los ojos de Zhang Zhun eran hermosos, grandes y brillantes, con pestañas rizadas que parecían de ensueño al resplandecer. Tenía, en efecto, un rostro pequeño, una barbilla puntiaguda y labios finos. Años de entrenamiento en artes marciales le habían dado un físico esbelto y flexible. Si le preguntaras a alguien que lo conociera cuál era su rasgo más atractivo, probablemente respondería que la nuca, sobre todo cuando llevaba el pelo bien afeitado. La suave curva de su cuello invitaba a acariciarlo.

"Tienes una cualidad especial, justo lo que busco". Dijo el director, cambiando con naturalidad la conversación de trivialidades al trabajo. "Quiero que seas hermoso, abstinente y neurótico. En esta película, llevarás un traje elegante y conducirás un coche de lujo. Tienes que ser un poco arrogante y tener cierta obsesión por la limpieza".

Zhang Zhun escuchaba atentamente, con expresión concentrada, pero su mente intentaba desesperadamente recordar lo que estaba aprendiendo. En esta etapa, el director no analizaría al personaje con demasiado detalle, sino que rápidamente pasó a la audición de hoy: "Reúnanse. Si les parece bien, entonces comenzaremos a filmar".

La implicación era que si no les parecía bien, podrían reemplazarlos. Zhang Zhun no pudo evitar mirar hacia la puerta. El director siguió su mirada y gritó: "¡Profesor Zhen, deje de charlar! ¡Lo hemos estado esperando una eternidad!".

El acento taiwanés enfatizaba la 'er' en el nombre. Curiosamente, la respuesta desde afuera de la puerta también fue con un acento suave y ligero: "Director, ni siquiera he visto el guión oficial todavía".

Un hombre alto entró, con una sonrisa que parecía alternar entre la luz y la oscuridad. Su cabello corto y negro tenía una permanente, dejando ver la mitad de su nariz bajo los rizos esponjosos. Tenía labios finos y ligeramente curvados hacia arriba y algo de barba incipiente. Al girar la cabeza, vio a Zhang Zhun en el sofá, sus grandes ojos entrecerrados en largas y finas rendijas. Lentamente pronunció su nombre: "¿Zhang... Zhun?".

Zhang Zhun, por supuesto, lo reconoció y se levantó para estrecharle la mano: "Profesor Zhen".

Zhen Xin, fue una estrella juvenil taiwanesa, era guapo y talentoso, pero aún más afortunado. A una edad temprana, había actuado en todo tipo de películas y ganado todos los premios posibles, irradiando brillantez allá donde iba.

El director le dio una palmada en el hombro a Zhen Xin con una mano y le hizo un gesto a Zhang Zhun para que se sentara con la otra: "Ustedes dos se conocen bastante bien, ¿verdad? Esa obra 'North Peak', la dirigida por el Gordo Liu, estuvo bastante bien".

Zhang Zhun asintió, y Zhen Xin también. En 'North Peak', dirigida por Liu Jianwei, ambos eran actores secundarios, así que deberían haberse conocido bien, pero en esa producción, Zhang Zhun y Zhen Xin no intercambiaron ni una sola palabra.

"Y también 'Walking Horse'". El ayudante de dirección Zhou y el asistente de producción también entraron en la sala, preparando el equipo mientras hablaban: "Es una película de hace siete u ocho años, ¡fue increíblemente popular en aquel entonces!".

Zhang Zhun soltó una risa incómoda. En esa película, Zhen Xin era el protagonista masculino y él solo el doble de acción de la protagonista femenina. Siete u ocho años después, todos solo lo recordaban por esa película, olvidando por completo que ni siquiera aparecía en pantalla. Pero Zhen Xin debería recordarlo. Miró a Zhang Zhun en silencio, encontró un sofá que no estaba muy lejos y se sentó: "Director, ¿cuál es el horario para hoy?".

El director Chen apagó su cigarrillo y, aprovechando la oportunidad, bajó la cabeza: "Ustedes dos ensayen sus diálogos y vean qué tal les salen".

Zhen Xin rió entre dientes, preguntando con picardía: "¿Qué diálogos?".

El director Chen pareció un poco avergonzado: "¿Qué diálogos? ¡Las escenas íntimas!".

Después de eso, nadie habló. La enorme sala pareció encogerse hasta el tamaño de la palma de la mano. Zhang Zhun apretó el puño en secreto. Había considerado todo tipo de posibilidades de antemano, buenas, malas y mediocres, pero nunca esperó que fuera Zhen Xin. Ya había visto actuar a este chico; era un monstruo que podía devorar a cualquiera con quien actuara.

Zhen Xin también estaba evaluando a Zhang Zhun. Se habían cruzado antes, pero nunca habían actuado juntos. Sus ojos penetrantes recorrieron a Zhang Zhun de pies a cabeza, algo que Zhang Zhun notó naturalmente. Aflojó el puño y se frotó las manos. "Director Chen, ¿qué tal si...?". Trazó un arco entre él y Zhen Xin con sus delgados dedos. "¿...Nos conocemos un poco primero?".

El director miró su reloj y suspiró: "Diez minutos".

Sin mover el equipo, fueron al dormitorio y se sentaron uno al lado del otro en la gran cama, frente a una pantalla con grullas blancas con polvo de oro. Las grullas blancas en el acantilado parecían listas para extender sus alas, mientras que las del cielo giraban la cabeza. Zhang Zhun dijo en voz baja: "Parece que no hemos hablado mucho".

Zhen Xin lo miró y sonrió. "Nunca tuvimos la oportunidad". Sacó su pitillera. "¿Quieres fumar?".

Zhang Zhun giró la cabeza y asintió. Zhen Xin encendió dos cigarrillos y le ofreció uno: "En esto tengo experiencia".

Zhang Zhun dio una calada; era un poco fuerte y tosió. Zhen Xin dijo: "En aquel entonces... tenía 16 o 17 años, en una película de Liu Jianwei, un papel secundario menor, una escena de beso y una escena de cama".

Hizo una pausa, y Zhang Zhun sintió que debía decir algo, pero Zhen Xin se inclinó, puso la mano en su costado y lo miró con esa mirada traviesa que a menudo se le veía en las revistas: "Si me preguntas, ¿para qué hablar? Solo besémonos".

Por un momento, su mente se quedó en blanco. Zhang Zhun se llevó el cigarrillo a los labios, observando cómo el humo se deslizaba por los hermosos ojos oscuros de Zhen Xin.

"¿Qué tal si lo intentamos?". Zhen Xin estaba un poco irritado por el humo, con la mirada fija en los finos labios que tenía delante; los labios de un hombre mayor, pensó. Zhang Zhun era dos años mayor que él, pero claramente no era tan hábil para 'meterse en el personaje'. Zhang Zhun parpadeó, giró la cabeza como si quisiera evitar la escena y dijo en voz apenas audible: "No tiene que ser un beso, un abrazo también está bien".

"¡Director!". Gritó Zhen Xin hacia la pantalla. "¿Podemos simplemente abrazarnos?".

El director le respondió furioso: "¡Al menos tres escenas de cama! ¡Dos escenas de desnudos! ¡Nada de desalojar el plató!".

(Un plató es el escenario o recinto acondicionado para el rodaje de películas, series o la realización de programas de televisión y radio. Incluye elementos como decorados, iluminación especializada, cámaras, insonorización y, a menudo, gradas para el público)

Zhang Zhun sabía que su cara debía estar roja como un tomate. Miró furioso a Zhen Xin, como diciendo: ¿por qué tenías que provocar al director?. Zhen Xin, por otro lado, se divertía, riendo tan fuerte que le temblaban los hombros, con una comisura de los labios más alta que la otra, luciendo bastante guapo.

Zhang Zhun se dio cuenta de que este chico era demasiado bueno; lo que acababa de pasar podría haber sido solo parte de su actuación. Podía manipularlo, relajarlo, controlarlo y presionarlo a su antojo. Este beso, con él, tal vez valía la pena intentarlo… Zhang Zhun se relajó un poco, pero Zhen Xin apagó su cigarrillo y dijo en voz alta: "¡Director, podemos hacerlo!".

La tensión relajada volvió a aparecer. Zhang Zhun agarró a Zhen Xin con incredulidad, murmurando: "¡Me has tomado el pelo! ¡Tú has terminado, pero yo no!".

Zhen Xin sonrió con picardía, pasó su brazo por el hombro de Zhang Zhun y lo arrastró afuera. El director Chen y el ayudante de dirección Zhou estaban fumando y el asistente de producción desenroscó la tapa de la cámara. Por alguna razón, Zhang Zhun no estaba tan nervioso como antes. Cuando Zhen Xin lo abrazó por detrás con el brazo alrededor de su hombro, él se apartó un poco instintivamente. Zhen Xin, que era una cabeza más alto que él, hundió la nariz en su cabello y susurró: "¿Por qué estás retorciéndote? Estamos filmando".

La luz roja de la cámara no se encendió. Zhang Zhun giró la cabeza para descubrir su mentira, pero una cabellera rizada le cubrió la mejilla, seguida de unos labios húmedos que aterrizaron inesperadamente en sus párpados, se detuvieron un momento, luego se deslizaron pesadamente por su nariz y succionaron la comisura de su boca.

Solo entonces el director gritó: "¡Acción!".

Zhang Zhun estaba atónito, con los ojos muy abiertos, mientras Zhen Xin succionaba su boca como si fuera un animalito. Se sentía entumecido desde la nuez de Adán hasta el pecho. Para cuando se dio cuenta de que tenía que reaccionar, una mano cálida ya se deslizaba por su abrigo.

"Mmm...". Jadeó sorprendido, pero el sonido que salió de su nariz fue completamente diferente. Sobresaltado, retrocedió instintivamente, pateando la mesa de centro donde el director Chen guardaba sus puros. Con un fuerte estruendo, el encendedor y un cenicero lleno cayeron sobre la alfombra.

Zhen Xin lo empujó hacia las puertas francesas, siguiendo su movimiento. Zhang Zhun se sintió avergonzado, sujetado con fuerza por un hombre. Incluso el blanco de sus ojos estaba rosado. La cámara lo seguía de cerca, y el director, sosteniendo el guión, gritó: "¡Más!".

Ambos entendieron a qué se refería. Zhang Zhun miró de reojo a Zhen Xin. Tenía la frente sudorosa, el ceño fruncido y tampoco parecía relajado. En ese momento de intensa pasión, su lengua recorrió suavemente el contorno de sus labios antes de penetrar. Zhang Zhun cerró los ojos y lo aceptó. En la oscuridad, imaginó que era la lengua de Xie Danyi, pero era diferente. Ella no olía a humo, ni tenía ese toque ardiente y agresivo.

Zhang Zhun se mostró muy sumiso, sin siquiera un atisbo de actuación, lo que molestó a Zhen Xin. Lo hizo parecer como si realmente lo estuviera besando de corazón. Zhen Xin sabía cómo hacer que un beso pareciera apasionado, voraz, empalagoso y sensual, pero con Zhang Zhun, todo eso parecía innecesario, porque la esencia estaba ahí mismo, en él: entre sus pestañas entreabiertas, en su cabello despeinado, en sus pómulos sonrojados.

No era de extrañar que el director lo hubiera elegido, pensó Zhen Xin; tenía ese tipo de atractivo.

Uno tenía atractivo, el otro talento actoral; de su colisión nació una química natural. El director Chen contuvo la respiración, el ayudante de dirección Zhou miraba fijamente el visor, cubriéndose tímidamente el rostro y girándose, aunque dos débiles gemidos lograron llegar a sus oídos.

El beso fue largo, y justo cuando el director pensó que era hora de gritar '¡Corten!', Zhen Xin agarró de repente la gruesa cortina que tenía al lado y la subió, cubriéndolos a ambos. En la sombra rojiza, separó sus labios y apoyó la frente con cansancio en el hombro de Zhang Zhun. Los dos estaban apretados el uno contra el otro, sus latidos claramente audibles. La cabeza de Zhang Zhun rozaba naturalmente su cabello rizado, como un paciente recuperándose de una fiebre alta, mirando impotente al vacío.

Tras recuperar el aliento, como si sostuviera una fruta madura, Zhen Xin giró el rostro de Zhang Zhun hacia él. Un breve contacto visual siguió, luego soltó la tela de terciopelo que tenía en la mano y se inclinó para besarlo de nuevo. Las cortinas rozaron su espalda y se deslizaron lentamente hacia abajo, balanceándose de un lado a otro en la vista de la ventana antes de volver gradualmente a su posición normal. El director aflojó su agarre, el guión se deslizó plano y gritó: "¡Corten!".

Zhang Zhun y Zhen Xin lo oyeron, pero ninguno se movió. Sus labios se separaron lentamente, su aliento caliente en los rostros del otro. Ambos querían mirarse, pero sus miradas se desviaron simultáneamente. Zhen Xin hizo un gesto a Zhang Zhun indicándole que primero debía ir al baño. Zhang Zhun se tapó la boca mientras caminaba por el dormitorio. Al cerrar la puerta del baño, oyó al director Chen preguntarle con entusiasmo a Zhen Xin: "Profesor Zhen, ¿qué hacían ustedes dos cuando las cortinas estaban corridas?".

No le interesaba la respuesta de Zhen Xin. Cerró la puerta de golpe, abrió el grifo y el sonido del agua corriendo llenó sus oídos.

Tras lo sucedido, hubo muchos halagos. El director Chen parecía muy satisfecho con su actuación. Después de que Zhen Xin terminara de lavarse, se sentó en el sofá y fumó en silencio su cigarrillo.

Cuando Zhang Zhun se fue, no dijo ni una palabra, ni siquiera lo miró.

Sentado en el avión de regreso a Guangzhou, Zhang Zhun pensó que tal vez otros audicionarían más tarde. Al ver que Zhen Xin no parecía irse, tal vez... tendría que hacer lo que había hecho con él dos o tres veces más: sonreír a diferentes rostros y susurrar los mismas palabras provocativas.

Tan pronto como bajó del avión, Xie Danyi llamó: "¿Llegaste? ¿Cómo te fue?".

"Bien...". Sintió una inquietud culpable: "Puede que no sea el único candidato, así que tendremos que esperar los resultados".

Xie Danyi rió, una risa ligera: "No importa, es mejor que elijan a otra persona. No quiero que los hombres se aprovechen de ti todo el tiempo".

Zhang Zhun no pudo evitar reírse: "¿Qué tiene de bueno que se aprovechen de mí?".

"¡Solo los que te han probado lo sabrán!".

Zhang Zhun realmente quería pellizcarse la nariz y sujetaba su teléfono: "¿Qué quieres comer esta noche?".

"¡Croissant y borscht!".

El ruido en la puerta de llegada ahogó gradualmente su voz baja: "Te lo compraré en el camino de vuelta..."




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